21.2.09

LOS SUEÑOS SE CUMPLEN: THE DARK KNIGHT - OPINIÓN DE JORGE GONZÁLEZ

El pasado 2008, The Dark Knight cumplió y superó las expectativas de los fans de Batman, alzándose como la mejor película sobre el personaje jamás realizada; en la que para muchos supone la versión definitiva del Caballero Oscuro en la gran pantalla. Pero su éxito va mucho más allá, y es que la crítica en pleno y el gran público han colmado de alabanzas a la que para muchos es la mejor película del pasado año; aunque los prejuicios de la Academia le hayan hecho salir perjudicada en las nominaciones a los Oscar.
El aspecto más sobresaliente de este film es sin duda el excelente guión, con una historia arrebatadora y de gran profundidad emocional; que invita al espectador a la reflexión y las dobles lecturas. El argumento gira en torno a las siniestras e inquietantes maquinaciones del personaje de Joker, que son las que van a llevar al límite al resto de los implicados en este trágico drama que consigue sobrecoger y emocionar al espectador. En una idea paralela a la del comic La Broma Asesina, el villano parece pretender explorar las reacciones de la gente supuestamente civilizada y razonable ante circunstancias adversas e inesperadas; intentando demostrar cómo cualquiera puede corromperse. De esta manera, sus maquinaciones quedan ligadas a la tragedia del personaje de Harvey Dent, cuyo camino desde la luz hacia la oscuridad es magistralmente retratado; en situaciones de gran tensión emocional.
Por su parte, y a medida que avanza el film, Batman pasa de un cierto optimismo a una espiral de desesperación y profunda tristeza, al ser consciente de la absoluta imposibilidad de la consecución de sus objetivos mientras las tragedias acontecen una tras otra. Es destacable que, al final, el sacrificio del Caballero Oscuro conmoverá sobremanera al espectador que se halle mínimamente implicado, con uno de los más grandiosos y memorables desenlaces jamás vistos.


A pesar del quizá excesivo metraje del film, el argumento se desarrolla a un ritmo frenético, con constantes sorpresas y giros argumentales que no permiten pestañear al espectador.
El reparto es de absoluto lujo, permitiéndonos disfrutar de, en su mayoría, esmeradas actuaciones en las que quedan definidos unos personajes muy humanos y tridimensionales, con complejas implicaciones emocionales.
De entre todos destaca la exquisita caracterización del Joker, en manos del tristemente fallecido Heath Ledger. El actor consigue hacer suya la interpretación, creando sus propios modos y maneras, los cuales encajan a la perfección con lo que se pretende para el personaje y hacen de cada una de sus apariciones algo sublime. Nos encontramos con un Joker descarnadamente sádico y psicótico, de oscuras e inescrutables intenciones; que va a contrastar profundamente con la ligereza del Joker de Jack Nicholson de la película de 1989. Para muchos Ledger es, sin discusión, el Joker definitivo; y está claro que éste es el gran papel de su tristemente corta vida. Aunque hay quien atribuye la popularidad de su rol como Joker al morbo creado por su muerte, todo aquel que analice con atención su interpretación será consciente de que la casi segura concesión del Oscar no tiene nada que ver con esta circunstancia.
En segundo lugar, sobresale también el papel de Aaron Eckhart como Harvey Dent/Dos Caras, consiguiendo transmitir de manera magistral la tragedia y desesperanza que envuelven a un personaje que ve cómo su mundo se cae a pedazos mientras todos sus esfuerzos son en vano. Christian Bale se mantiene en la línea de lo ya logrado en Batman Begins, recreando un Batman obsesionado e implacable que contrasta con la fingida ligereza de su alter ego Bruce Wayne; que el actor retrata muy correctamente. Los actores secundarios mantienen un elevadísimo nivel, destacando entre todos ellos un afinadísimo Gary Oldman que consigue recrear un sorprendente y perfecto Gordon, el cual se configura como el personaje más cercano y convincente, con sus emociones a flor de piel.
En el aspecto técnico, la película es de factura impecable, siendo nominada para los Oscar en la mayoría de apartados relativos a este ámbito. Los efectos especiales son espectaculares, destacando la escena de la persecución o la pelea de Hong Kong con el grandioso salto previo de Batman. La excelente fotografía contribuye a remarcar adecuadamente la condición oscura y opresiva de la ciudad de Gotham, sensación incrementada por la inquietante y misteriosa banda sonora que ambienta el relato.
Queda para la historia un grandioso film que ha rebasado ampliamente sus pretensiones, colocándose sin complejos a la altura de los grandes de la cinematografía actual y abriendo nuevas perspectivas en su género. Si la crítica y el público en general se muestran cautivados, para muchos fans de Batman como yo la película ha supuesto toda una experiencia, un auténtico sueño hecho realidad.

Por Jorge González Román